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Stampa SerigrafiaTaller · Esplugues · 2014
El cuaderno

Historia del oficio

Mary Corita Kent: la monja que serigrafió los eslóganes del supermercado

Hizo unas ochocientas serigrafías, convirtió la publicidad del pan de molde en poesía, enseñó con diez reglas que todavía se cuelgan en las aulas y acabó firmando un sello que se imprimió setecientos millones de veces. Y lo hizo casi todo desde una escuela de Los Ángeles, con una rasqueta en la mano.

7 min de lectura

Fotografía en blanco y negro: una monja con hábito, de pie ante una mesa, sujeta con las dos manos un bastidor de serigrafía de madera marcado con el número XXII. Detrás, las paredes llenas de estampas.
Corita en la pantalla, en el departamento de arte del colegio. El bastidor lleva el número de la edición escrito a mano.Fotografía de archivo de Corita Kent. Reproducida con finalidad informativa; los derechos pertenecen a sus titulares.

01

Un aula como taller

Frances Elizabeth Kent nació en Iowa en 1918 y entró en el convento del Inmaculado Corazón de María en 1936, con dieciocho años. Pasó a llamarse hermana Mary Corita y acabó dirigiendo el departamento de arte del colegio universitario de la orden, en Los Ángeles.

Allí eligió la serigrafía, y la elección no era casual. Es barata, se puede hacer en grupo, no necesita una imprenta y produce muchas copias iguales. Para alguien que quería que sus imágenes circularan y no que colgaran en una galería, era la técnica evidente. Sus estampas se vendían por pocos dólares.

El taller funcionaba como una fábrica alegre: estudiantes estampando a la vez, plazos imposibles, exposiciones anuales que reunían multitudes. Corita trabajaba con un método que bautizó como el buscador, un simple marco de cartón con un agujero en medio que te pones delante del ojo para aislar un trozo de mundo. Un rótulo, un precio, una letra de un anuncio. Lo que quedaba dentro del agujero era el material de trabajo.

02

1962: las latas de sopa lo cambian todo

En 1962, Corita visitó en Los Ángeles la exposición en la que Andy Warhol enseñaba sus latas de sopa Campbell. Salió convencida de una cosa: el lenguaje del supermercado era el lenguaje que todo el mundo leía cada día, y por tanto era donde debía poner lo que ella quería decir.

A partir de ahí, su obra se llena de marcas. El pan de molde Wonder con sus círculos de colores, las latas de Del Monte, el eslogan de una marca de cereales sobre la bondad. Pero lo que hacía no era celebrar la publicidad: la desmontaba. Junto al eslogan ponía un fragmento de evangelio, un verso de Lorca o de Camus, una frase de un discurso por los derechos civiles. La tipografía comercial acababa diciendo exactamente lo contrario de lo que decía en la tienda.

Los años sesenta hicieron el resto. Sus serigrafías se fueron cargando de Vietnam, de pobreza, de derechos civiles, con los colores cada vez más chillones y las palabras cada vez más directas.

Fotografía en blanco y negro: Corita, con hábito, de pie y sonriente ante una pared cubierta de serigrafías con tipografía grande, con palabras como OPEN WIDE, TOMATO o THE BIG STANDS FOR GOODNESS.
La pared del departamento de arte: eslóganes de supermercado convertidos en estampas.Fotografía de archivo de Corita Kent. Reproducida con finalidad informativa; los derechos pertenecen a sus titulares.

03

Las diez reglas

De su departamento de arte salió una lista de diez reglas que se ha reproducido en medio mundo, a menudo sin saber de dónde viene. Dice cosas como que la regla cuatro es considerarlo todo un experimento, que no hay que intentar crear y analizar a la vez, o que la única regla es trabajar, porque quien trabaja todo el rato acaba encontrando las cosas.

La décima regla, la que cierra la lista, deja claro el tono: romped todas las reglas, incluidas estas. Hay un fragmento atribuido a John Cage, que era amigo de la casa. La lista se escribió para un aula concreta y ha acabado colgada en estudios de diseño, talleres y escuelas de todo el mundo.

Vale la pena leerlas pensando en un taller de verdad: describen bastante bien cómo funciona el trabajo manual. Prueba, equivócate barato, repite, no te quedes mirando la pantalla esperando la idea buena.

04

La ruptura y el depósito de gas

Su obra no gustó a todo el mundo. El arzobispo de Los Ángeles consideró aquellas mezclas de eslóganes y evangelio poco respetuosas, y el conflicto con la jerarquía fue creciendo durante años. En 1968 Corita dejó la orden y se trasladó a Boston para dedicarse solo a trabajar.

En 1971 pintó la que seguramente es su obra más vista: una franja de colores que rodea un depósito de gas a la entrada de Boston, visible desde la autopista. Es una de las obras de arte con derechos de autor más grandes que existen, y la miran millones de conductores cada año sin saber quién la hizo.

En 1985, un año antes de morir, diseñó el sello Love del servicio postal de Estados Unidos. Se imprimieron cientos de millones. Pocas obras de arte del siglo XX han pasado por tantas manos.

Portada de la revista Newsweek del 25 de diciembre de 1967, titulada The nun: going modern, con un retrato de la hermana Corita y, al lado, una fotografía suya ante serigrafías de colores.
Diciembre de 1967: la portada de Newsweek. Menos de un año después dejaba la orden.Portada de Newsweek, 25 de diciembre de 1967. Derechos de Newsweek; reproducida con finalidad informativa.

05

Por qué nos interesa, en el taller

Porque Corita defendía exactamente lo que nos gusta del oficio: que una técnica barata y repetible es una manera de hacer llegar una idea a mucha gente. Ella lo hacía con estampas de pocos dólares; nosotros, con camisetas que un grupo vende a la salida de un concierto. El soporte cambia, la lógica es la misma.

Porque trabajaba con pocos colores y mucho contraste, que es lo que la serigrafía hace mejor. Y porque su material de partida eran letras y palabras, no ilustraciones complicadas: una tipografía grande, bien elegida y bien estampada sigue siendo el diseño que mejor funciona sobre ropa.

Y porque su idea del buscador, aislar un trozo de mundo y mirarlo solo, es lo que hacemos cada vez que alguien nos trae un diseño y hay que decidir qué debe quedar cuando solo tienes tres tintas.

Datos que vale la pena recordar

Nombre real
Frances Elizabeth Kent, Iowa, 1918–1986
Entra en el convento
En 1936, con dieciocho años; pasa a llamarse hermana Mary Corita
Serigrafías
Unas 800 a lo largo de su vida
El momento que lo cambia todo
Ver las latas de sopa de Warhol en Los Ángeles, en 1962
Marcas que utilizó
Wonder, Del Monte y otros eslóganes de supermercado, dados la vuelta
Las diez reglas
La séptima dice que la única regla es trabajar; la décima, que las rompas todas
Deja la orden
En 1968, tras años de conflicto con la jerarquía de Los Ángeles
Obra más vista
La franja de colores del depósito de gas de Boston, de 1971
Sello Love
Diseñado en 1985; se imprimieron cientos de millones

Pocas tintas, muchas copias

Es la definición del oficio, y sigue igual de vigente. Si tienes un mensaje y quieres que salga a la calle, la serigrafía sigue siendo la manera más directa de ponerlo ahí.